Los plazos y resultados que se detallan en esta página dependen de condiciones que conviene fijar por escrito antes de comenzar. Las siguientes aclaraciones evitan interpretaciones que luego generan diferencias.
Las pruebas de precisión se realizan sobre el hardware que el cliente destina al sistema. Si el equipo final difiere del utilizado en la etapa de validación, las métricas pueden variar.
La calidad de las muestras iniciales condiciona el rendimiento. Registros con más de un 15% de imágenes de baja resolución requieren una etapa de limpieza que extiende el cronograma.
La compatibilidad con el software de control de acceso actual se verifica en la primera semana. Si se detectan protocolos propietarios no documentados, el trabajo de adaptación se cotiza por separado.
La transferencia de conocimiento cubre a dos operadores por turno. La formación de personal adicional se acuerda como servicio independiente, con su propia carga horaria.
La entrega final se valida contra la tasa de error definida en el informe técnico. Cualquier umbral distinto al documentado debe negociarse antes de la puesta en marcha.
Canal de soporte técnico
Durante la implementación, las dudas sobre parámetros de umbral, formatos de plantilla o comportamiento de los sensores se resuelven por correo. Para incidentes que bloquean un despliegue, el tiempo de primera respuesta es de cuatro horas hábiles.
Respuesta en menos de 24 horas
Escribe a info@accessinox.com con el identificador de tu proyecto y una descripción del comportamiento observado. Adjunta el log del controlador si está disponible; esto reduce el tiempo de diagnóstico.
Los fines de semana y feriados argentinos el SLA se extiende al siguiente día hábil. Para urgencias durante una puesta en producción, el canal telefónico está disponible en +54 9 11 5842 9402.
Consulta autónoma
Antes de abrir un ticket, revisa la guía de integración y los artículos sobre ajuste de precisión. La mayoría de las consultas sobre calibración de sensores ópticos ya tienen una respuesta documentada con datos de prueba.
Si el problema persiste después de seguir el procedimiento indicado, incluye en el correo el número de versión del firmware y el modelo exacto del sensor.
Para dudas frecuentes sobre tiempos de entrega, requisitos del entorno o compatibilidad de hardware, consulta la página de contacto y selecciona el motivo adecuado.
El despliegue de un sistema biométrico no es un evento único. Cada fase responde a decisiones técnicas verificables, desde la adquisición de muestras hasta la validación en entorno productivo. A continuación se documenta la secuencia real de trabajo, con los hitos que marcan el avance.
Se establecen los criterios de inclusión para las muestras biométricas, las condiciones de iluminación y los sensores autorizados. El protocolo queda documentado para garantizar reproducibilidad en fases posteriores.
Se integran los módulos de normalización de imagen, detección de región de interés y filtrado de calidad. La tasa de rechazo por muestras defectuosas se reduce al 4,2% sobre el corpus inicial.
Se ejecutan las pruebas de precisión sobre tres arquitecturas de extracción de características. Los resultados se contrastan contra la métrica de tasa de error igual (EER) y se selecciona la configuración con mejor equilibrio entre exactitud y latencia.
Se somete el sistema a réplicas de silicona y fotografías impresas para medir la resistencia frente a suplantación. Se incorpora un módulo de detección de vitalidad que reduce la tasa de aceptación falsa en escenarios adversos.
El sistema se despliega en un entorno controlado con tráfico real durante cuatro semanas. Se registran las métricas de rendimiento, se corrigen las desviaciones detectadas y se publica el informe técnico con las limitaciones observadas.
El despliegue de un sistema biométrico no se resuelve con un solo envío de hardware. Cada etapa está pensada para reducir el margen de error antes de que el sistema reciba datos reales.
Se documentan las condiciones de captura: tipo de sensor, iluminación, distancia al sujeto y rotación esperada. Con eso se fija el umbral de tolerancia inicial del algoritmo.
Antes de tocar la base productiva, se corre el motor contra un set de muestras representativas del lugar. El objetivo es medir la tasa de falsos rechazos en condiciones controladas.
Se calibran los valores de sensibilidad y los filtros de calidad de imagen. Esta fase suele repetirse dos o tres veces hasta que la dispersión entre intentos queda dentro de un rango aceptable.
El módulo se conecta a la base de usuarios y a los puntos de verificación. La comunicación se valida con tráfico simulado para evitar que una consulta mal formada bloquee la cola de autenticación.
Durante las primeras semanas se revisan los registros de cada intento fallido. Los patrones repetidos suelen indicar un problema de captura, no del algoritmo, y se corrigen en el puesto.
El resultado final no es un sistema que nunca falla, sino uno donde cada fallo tiene una causa identificable y un procedimiento de corrección documentado. Para ver cómo se aplica esto en un caso concreto, se puede revisar el orden de trabajo completo.